Guía
La guía completa del seguimiento de proyectos
Una vez publicada la planificación y arrancados los trabajos, el seguimiento es lo que hace creíble la promesa del plan.
Una vez difundida la planificación y comenzado el proyecto, hay que seguir el avance. Entregar a tiempo y dentro del presupuesto exige seguir lo que ocurre realmente y no lo que estaba previsto.
Medir el avance con honestidad
Un avance medido como «porcentaje de tiempo transcurrido» no informa de nada. Mídalo como esfuerzo consumido frente a esfuerzo previsto, o por aceptación de entregables. La diferencia entre ambas lecturas suele ser la primera señal de alarma.
Compararse con una línea base
Conserve una línea base del plan aprobado y compare con ella el estado actual. Las desviaciones en fechas, esfuerzo y coste dan tres señales independientes; cuando convergen, la tendencia es real y no un artefacto de medición.
Actuar pronto y en pasos pequeños
El seguimiento solo sirve si desencadena decisiones: reordenar tareas, reasignar un recurso, reducir alcance en un elemento de poco valor. FoxPlan muestra sobrecargas y tareas en deriva directamente en la planificación y en los cuadros de mando de cartera, para que la decisión llegue mientras todavía es barata.